Castigo de la miseria

Castigo de la miseria

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Título: A esto se le llama vagancia.

Autor: STEVENS Alfred (1823-1906)

Fecha de creación : 1855

Fecha mostrada:

Dimensiones: Alto 172 - Ancho 205

Técnica y otras indicaciones: también conocido como "Los cazadores de Vincennes" óleo sobre lienzo

Ubicación de almacenamiento: Sitio web del Museo de Orsay

Copyright de contacto: © Foto RMN-Grand Palais - J. Schormans

Referencia de la imagen: 85DE1445 / JDP 385

A esto se le llama vagancia.

© Foto RMN-Grand Palais - J. Schormans

Fecha de publicación: marzo de 2016

Contexto histórico

En Francia, la vagancia, definida como delito en el código napoleónico de 1804, se castiga tanto en las zonas rurales como en las ciudades.

La supervisión de los itinerantes, reforzada con la Restauración, es estricta: se ve facilitada por el empleo, durante gran parte del siglo XIX.mi siglo, "pasaportes de origen". Al mismo tiempo, existe un pasaporte expedido por indigencia: se le "da a las personas necesitadas que tienen que viajar", pero no a los mendigos porque esto los alentaría en el ejercicio de la mendicidad.

La desconfianza de los desarraigados se refleja, por ejemplo, en la ley electoral del 31 de mayo de 1850, que excluye del derecho al voto a los migrantes, los ferroviarios, los desocupados que buscan trabajo de pueblo en pueblo y, por supuesto, los vagabundos. .

Análisis de imagen

Cinco años después de esta ley, Alfred Stevens (también retratista de las mujeres del mundo) escenifica la represión en Lo que se llama vagancia En Vincennes, los gendarmes llevan a una mendiga a la cárcel con sus hijos pequeños. Un burgués caritativo le regaló una bolsa; el gendarme le reprocha su gesto. En la pared de la derecha, dos carteles anuncian una "pelota" y una "tierra en venta", un recordatorio irónico de la omnipresencia del dinero en la sociedad imperial.

Todo contribuye a que este drama de la miseria urbana sea a la vez siniestro y conmovedor. El realismo gélido de los detalles, la paleta oscura, las figuras grises que se destacan contra una pared negra nevada, dan la impresión de que la desgraciada, rodeada de hombres armados, no va a la cárcel, sino a su ejecución.

Interpretación

El cuadro de Stevens, presentado en la Exposición Universal de 1855, tiene como objetivo denunciar la dura realidad de la vida urbana y la brutalidad policial de la que son víctimas los pobres. Frente a esta madre indefensa entregada a la insensibilidad de la soldadesca, el pintor hace de portavoz de los oprimidos, esos pobres inofensivos que son perseguidos injustamente o denunciados, como estos ideólogos conservadores. para quien el pobre desocupado "se hace pasar por enemigo de la sociedad, porque desconoce su ley suprema, que es el trabajo" (H.-A. FRÉGIER, Clases peligrosas de población en las grandes ciudades y formas de mejorarlas, J.-B. Baillière, 1840, 2 vol., T. Yo, p. 7). Stevens opone así el orden puramente represivo de los gendarmes (y del régimen) a la piedad filantrópica encarnada por la burguesía.

Napoleón III no se equivocó: sorprendido de que sus guardias fueran retratados tan crudamente, se aseguró de que los vagabundos fueran ahora llevados a prisión con discreción, ¡en un automóvil cerrado!

  • control social
  • infancia
  • mujer
  • mendicidad
  • pobreza
  • policía
  • prisión
  • Segundo imperio

Bibliografía

Luis CHEVALIER, Clases trabajadoras y clases peligrosas en París durante la primera parte del siglo XIX, París, Plon, 1958.

GEORGIA. EULOGE, Historia de la policía desde sus orígenes hasta 1940, París, Plon, 1985.

Rachel FUCHS, Pobres y embarazadas en París: estrategias de supervivencia en el siglo XIX, New Brunswick (N. J.), Rutgers University Press, 1992.

Pierre MIQUEL, Los gendarmes, París, Olivier Orban, 1990.

Philippe SASSIER, Buen uso por parte de los pobres. Historia de un tema político (siglos XVI-XX), París, Fayard, 1990.

Para citar este artículo

Ivan JABLONKA, "Represión de la pobreza"


Vídeo: La Miseria de tu Rostro - Tripalliere